Muerte, no te enorgullezcas
Muerte, no te enorgullezcas,
aunque se te haya erróneamente
dicho poderosa y temible,
pues esos que has borrado no mueren,
pobre Muerte, incapaz hasta de aniquilarme a mí.
Si el reposo y el sueño son tan gratos,
cuánto más no debes serlo tú, así se explica
que los mejores hombres antes den contigo
libertad a sus almas y a sus huesos descanso.
Azar, reyes, suicidas, son tus amos,
habitante de pócimas, enfermedad y guerras.
Y más diestros que tú son los hechizos.
Así que ¿por qué te ufanas?
Pasado un breve sueño, eterna es la vigilia
y ya no has de ser más: Muerte, tú morirás.
Autor: Jhon Donne
Technorati Tags: poesía, muerte, Jhon+Donne
Advertisement








